§ 01 · Definición
Una plataforma cultural itinerante con sede en una aldea de cien habitantes.
ADAR es la Asociación para el Desarrollo de las Artes en el medio Rural, una iniciativa cultural sin ánimo de lucro fundada en 2020 en Leiguarda (Belmonte de Miranda, Asturias) por los músicos Guillermo Laporta y Josefina Urraca. El festival que nace de la asociación produce música clásica, arte visual contemporáneo y patrimonio activado en aldeas, iglesias, hórreos y paisajes del medio rural asturiano.
Origen del nombre
De siglas a programa.
El Festival ADAR lleva el nombre de la asociación que lo organiza y articula su visión cultural. Las siglas se convirtieron en programa: Artes / Desarrollo / Rural.
La asociación
Dos músicos, una aldea.
Guillermo Laporta (flauta) y Josefina Urraca (piano) crearon la asociación durante la pandemia con el propósito de activar el patrimonio rural asturiano mediante la música y las artes vivas, con apoyo de nuevas tecnologías y red internacional.
§ 02 · Objetivos
Seis líneas que cruzan cada edición.
- 01Revitalización. Proyectos culturales de impacto internacional en zonas rurales asturianas con escasa oferta cultural especializada.
- 02Acercamiento. Llevar la música y las artes a territorios en riesgo de despoblación, con formatos de proximidad y mediación cercana.
- 03Patrimonio activado. Reutilizar espacios rurales no convencionales o en desuso: hórreos, iglesias, monasterios, palacios, capillas, mercados.
- 04Turismo cultural. Incentivar el turismo rural a través de la cultura y atraer artistas internacionales al territorio.
- 05Conexión global. Conectar zonas rurales de Asturias con audiencias y circuitos internacionales —Nueva York, Porto, París, Berlín—.
- 06Arte con propósito. Usar las artes para abordar problemáticas sociales contemporáneas: despoblación, identidad, sostenibilidad, transición justa.
§ 03 · Cómo funciona
Residencia y festival como un mismo ecosistema.
ADAR se desarrolla en aldeas, pueblos y parroquias asturianas de menos de 500 habitantes. La residencia y el festival funcionan como un único ecosistema creativo: ensayo, creación, mediación y concierto suceden en el mismo territorio, con los mismos artistas y la misma comunidad anfitriona.
La residencia opera durante todo el año en la sede de Leiguarda, donde se prepara la obra que después se estrena en el festival itinerante de agosto, recorriendo entre cinco y diez concejos cada edición.
La programación combina música de cámara, instalaciones site-specific, paseos sonoros, video-mapping, danza y encargos de obra nueva a compositores y compositoras contemporáneas.
Toda la programación es de entrada libre hasta completar aforo, sostenida con apoyo público, patrocinio privado y la complicidad de los ayuntamientos anfitriones.